En diciembre de 1.995, el gobierno nacional expidió el decreto 2150 y mediante él delegó a las Cámaras de Comercio la inscripción de las personas jurídica sin ánimo de lucro, de sus actos y libros; entidades como corporaciones, asociaciones, fundaciones, entidades del sector de la economía solidaria, sus organismos de integración y las instituciones auxiliares de cooperativismo.
A través de este registro se hace pública la situación y los actos sujetos a registro de las personas jurídicas sin ánimo de lucro. Estas personas registran su constitución e inscriben los libros y actos determinados por la ley.
Al igual que en los otros registros, cualquier persona puede examinar los libros que se llevan, obtener copia de los documentos que reposan en el expediente y solicitar que se le expidan certificados sobre las inscripciones realizadas.